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Obra

El ventanal abierto de par en par dejaba entrar el aire fresco de la mañana y, al mismo tiempo, mostraba como el mejor óleo, un jardín poblado de rosales delicadamente trazados, en el marco celeste del cielo. Los colores variaban desde el blanco hasta el rosado oscuro. El conjunto se expresaba en un tono rosa degradé. Las hojas verdes que resaltaban por su tonalidad, llevaban la huella del rocío madrugador. Era tan perfecta aquella imagen que invitaba a adentrarse en ella para comprobar si estaba en la realidad o pertenecía a los sueños. Sin embargo, no podrían separarse las partes del todo.

¡Ni pensar en recoger un ramo de aquellas rosas! Se habían creado sólo para regocijo de su hacedor. 
2017


Entradas recientes

Recuerdos con aroma

La puerta gruesa de color verde se entreabrió lentamente, dejándome ver a su abuela en la cocina. El aroma a canela me invadió. Recordé el budín que solía hacer los domingos de visita la tía Eugenia y veloz como el viento de noviembre, mi pensamiento voló hasta los amigos de la infancia. La evocación se acompañó de un raro sentimiento muy parecido a la melancolía pero que, a la vez, me arrancaba una sonrisa. Ese esbozo,  se colgó de mi cara, a tal punto que la mirada de Luis me lo advirtió. “Ya vienen mis padres” susurró a mi oído. Lo amé. La canela y los recuerdos me habían embriagado. Eso, seguramente, facilitaría mi primer encuentro con la familia política.
2017




Miradas

Como mariposas azules, Como ellas, extrañas, Tus miradas esquivas El recinto rondaban. El humeante café, Una bruma creaba. El pensamiento en caché En espirales danzaba. Y en la frágil estancia, El tiempo no pasaba. Encuentro casuales Con tus ojos tuve, En infinitos fractales Que guardé en la nube. Si vuelves mañana Al Bar de los sueños, Mariposas oscuras Saldrán a tu encuentro Y puede que juntas, En la danza del aire Entrelacen el juego, De mirarme y mirarte
2016




Vigía

Muy cerca del cielo deambulaba como nutriéndose de las corrientes de aire y del sol. Era lugareño y conocía a la perfección el entorno que lo rodeaba. Podía reconocer cada recoveco del río y las sendas de las cabras que recorrían la montaña. Sabía perfectamente cuando había extraños y entonces se volvía loco. No dejaba de vigilar. 

La tarde avanzaba sobre los cerros reverdecidos con la lluvia. Las formaciones geológicas propias del terciario parecían vigías de altura, sobresaliendo en la extensa pampa serrana a cientos de metros de altitud. El automóvil de los desconocidos se detuvo prácticamente en medio de la ruta de ripio poco transitada. El lugareño revisó la escena con su aguda mirada. 

Las penumbras avanzaban y el sol apenas se veía, recortando con sus tenues rayos, el perfil de las Sierras Grandes, pintando de rosa el filo de las mismas.
En el silencio del atardecer, uno de los pasajeros que acababa de descender para estirar sus cansadas piernas, gritó: ¡Un cóndor!

2017




Humanos

Protagonistas en el tiempo de una historia sin final, con las ideas como premio, vivimos mundanamente presos en nuestra propia realidad.


2017




Azul

Azul oscuro como el mar del Océano Pacífico, azul luminoso como el del cielo sin nubes de Traslasierra, azul tenue como el que enternece la mirada de mi abuela, azul, azul, Azul con mayúscula: tu nombre. ¿Será porque tus ojitos son azules, de un azul más intenso que el de la "nona" o se parecen, quizá a los de tu papá? Azul, tu nombre, porque cuando desperté de la cesárea, lo primero que vi fue el cielo azul, muy azul, por la ventana del hospital. Y aunque la soledad me abata y la pobreza me limite, aunque el amor me destroce el alma y enflaquezca mi cuerpo, nunca, nunca veré el negro de la fatalidad, siempre mi vida será azul, Azul.
2017




Una tarde

En la mesa del Café Dibujé en tu servilleta Un corazón y una flecha Para sellar nuestro amor Y aunque fantasía fue Jugué con la ilusión

2017