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Mostrando entradas de junio, 2017

Ojos azules

Si tuviera que mirarte a los ojos, me bebería todo el mar y, con los míos, poco a poco, te arrullaría, no te dejaría pensar.

2016


Álvaro

Sólo de lejos, con el lenguaje de la contemplación, la joven vestida de blanco lo había inspirado como ninguna otra, antes. Su figura celestial era permanente invitada de sus intranquilos sueños, motivados tal vez por el calor abrasador de la temporada estival. Así, las noches calurosas propiciaban las celebraciones bajo cualquier excusa, haciendo que se sucedieran cada vez más a menudo. 
La exposición de óleos bucólicos de María de las Mercedes lo obligaba a asistir, una vez más, en contra de su mancillada voluntad.

La mujer, presurosa y preocupada por la organización del evento, dejó la casa mucho antes que Álvaro, abriéndole el camino hacia su melancólica soledad, momentos en los que su pluma mejor se expresaba. Decidió volcar entonces en rimas, su apasionada admiración por la joven nívea. Se recogió en la bohardilla y escribió el poema más bello de su creación. Cuando lo leyó para sí, en voz alta, un frío extraño se apoderó de su alma y de su cuerpo. Claramente sintió palpitar su cor…

Fugaz

Apareció en el cielo De mi vida plena, Como nubecita tierna Que arrastra el viento. Caricia efímera, Apasionado beso: Amor de trastienda.
2011

Desconcierto

Pasaba por la calle de la tristeza enfundado en el recuerdo de otras horas, caminaba despacio, meditabundo, extraño, perdido en el objetivo que no lograba perfilar. De pronto, vio la belleza en aquellos ojos; la dulzura arrebolando sus mejillas y la simpleza dibujada en su sonrisa, exactamente cuando sus miradas se encontraron. Sintió una agonizante alegría circulando sin prisa por sus venas y arterias en un suave entrar y salir de su palpitante corazón. Se detuvo. Apretó bajo su brazo el arma que guardaba en el interior de su chaqueta y continuó su marcha implacable. La vida pasó a su lado y no pudo verla, menos detenerla. Luego, cayó la noche.
2017

Navegantes

Los barcos vienen y se van En los puertos los esperan Y pronto, vuelven a zarpar Tienen alma de navegantes Hermanados con el mar Y en la ondulación azorante Desafían la inmensidad.

2017



Caminos paralelos

Si no fueras tan esquivo, te encontrarías con mis ojos y entonces recordarías que de niños jugábamos juntos, en la placita de la estación del ferrocarril. Si sólo me miraras, revivirías el primer beso infantil y ya te quedarías tranquilo con tu mujer y tus hijos, que yo no quiero nada de ti, sólo saber que te acuerdas.
Si me recordaras, yo estaría también tranquila y marcharía al lado de mi esposo y de mis pequeñas con una sonrisa en los labios. Solamente, eso.
2013

En el mar Caribe

Una mañana brillante. Un astro reinando en plenitud. No hay nubes que amortigüen la descarga feroz de esos rayos dorados que acribillan al planeta. Recostado en el oriente, este Rey universal, enmarca la celestial magnitud, como único límite visible para esta masa azul en suave movimiento. De vez en cuando, la inmensidad calma que desde la cubierta coqueta observo, se ve perturbada por un barco pesquero. Señal que no estamos tan lejos de la costa. La tímida brisa matutina despeina los cabellos y suaviza el efecto del sol. Ahora es todo uno: mar, cielo, yo, y hasta la arriesgada gaviota que viaja sola por estos lares.
¡Bienvenida la vida!
2017

Encuentro

Secretos blancos, Entre él y ella De blanca tibieza. Secretos de percal En luna llena, Pasión y vendaval, En la noche eterna.


2012