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En el mar Caribe

Estrella Pérez


Una mañana brillante. Un astro reinando en plenitud. No hay nubes que amortigüen la descarga feroz de esos rayos dorados que acribillan al planeta. Recostado en el oriente, este Rey universal, enmarca la celestial magnitud, como único límite visible para esta masa azul en suave movimiento. De vez en cuando, la inmensidad calma que desde la cubierta coqueta observo, se ve perturbada por un barco pesquero. Señal que no estamos tan lejos de la costa.
La tímida brisa matutina despeina los cabellos y suaviza el efecto del sol. Ahora es todo uno: mar, cielo, yo, y hasta la arriesgada gaviota que viaja sola por estos lares.

¡Bienvenida la vida!

2017

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2017


Tus ojos

Tus ojos
Tus ojos fueron lagos Donde reposar podía, Sin temor anunciado Mi fatal melancolía.
 2011


Azul

Azul oscuro como el mar del Océano Pacífico, azul luminoso como el del cielo sin nubes de Traslasierra, azul tenue como el que enternece la mirada de mi abuela, azul, azul, Azul con mayúscula: tu nombre. ¿Será porque tus ojitos son azules, de un azul más intenso que el de la "nona" o se parecen, quizá a los de tu papá? Azul, tu nombre, porque cuando desperté de la cesárea, lo primero que vi fue el cielo azul, muy azul, por la ventana del hospital. Y aunque la soledad me abata y la pobreza me limite, aunque el amor me destroce el alma y enflaquezca mi cuerpo, nunca, nunca veré el negro de la fatalidad, siempre mi vida será azul, Azul.
2017