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"Blue Eyes"

Adolfina Mesa

Cuando nuestras miradas se encontraron, en aquella tarde tibia de primavera, permanecimos _no sé por cuanto tiempo_ embelesados. Tenía concertada una entrevista importante y no quería parecer impuntual. Apoyé entonces, mi mano sobre el timbre sin medir la insistencia.
Valían la pena esos ojos azules y seductores que me recorrían de arriba abajo. Recordé entonces, esa vieja película de Hugh Grant, "Blue Eyes" y salvando las enormes diferencias comparé los suyos con los del actor del film.
Interin, sentí dominadora la mirada. Para ser sincera, tuve miedo.  Me quedé inmóvil, como clavada a la acera.
Creo que ninguno de los dos hubiese sabido qué hacer cuando recíprocamente dejásemos de mirarnos.

Recordé que unos días atrás, Clara, mi amiga, me había hablado de él destacando que era cariñoso y complaciente. También, un poco testarudo y bastante independiente. Sin embargo, no me preocuparon las opiniones. El feed-back entre los dos permaneció indemne en los escasos segundos que duró. Debo haber parecido una tonta, al punto de no ser capaz de escuchar a la empleada que me reiteraba: “Por favor, Señorita, pase, pase por favor, es un Husky siberiano, no le va a hacer nada. . ."

2017


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Azul

Azul oscuro como el mar del Océano Pacífico, azul luminoso como el del cielo sin nubes de Traslasierra, azul tenue como el que enternece la mirada de mi abuela, azul, azul, Azul con mayúscula: tu nombre. ¿Será porque tus ojitos son azules, de un azul más intenso que el de la "nona" o se parecen, quizá a los de tu papá? Azul, tu nombre, porque cuando desperté de la cesárea, lo primero que vi fue el cielo azul, muy azul, por la ventana del hospital. Y aunque la soledad me abata y la pobreza me limite, aunque el amor me destroce el alma y enflaquezca mi cuerpo, nunca, nunca veré el negro de la fatalidad, siempre mi vida será azul, Azul.
2017







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 2011